San Roque en Montpellier (Francia). Hijo único y tardío de una familia devota y muy pudiente (su padre era el Gobernador de la ciudad). Al perder a sus padres decidió vender todas sus posesiones y peregrinar a Roma. A poco de comenzar su peregrinación se desató en Europa la epidemia de peste. Durante su peregrinación comenzó a atender a los enfermos que habían contraído la enfermedad. A muchos los curó haciéndoles tan sólo la señal de la Cruz en la frente, a otros los ayudó en el “Buen Morir”, y a otros muchos que fallecían, él mismo les cavaba las tumbas y les daba sepultura, ya que nadie se quería acercar a los cadáveres por miedo al contagio.
Contrajo la enfermad, y se retiró al bosque, a una cueva, para no suponer una carga ni una fuente de contagio para nadie. Mientras permanecía en la cueva apareció un perrito que le llevaba cada día un pan, y además, le lamía las ulceras que la enfermad había producido en su cuerpo.

Este perrito pertenecía a Gottardo Pallastrelli, un hombre acomodado, y al ver que repetidamente su perro cogía una rosquilla de la mesa y abandonaba la casa decidió un día seguirlo. El buen hombre al ver a San Roque y presenciar lo que su querida mascota estaba haciendo con él, decidió hospedarlo a su casa, donde tanto él como su entrañable mascota, lo alimentaron y cuidaron, mientras San Roque lo instruía en el Evangelio.

El Patrón San Roque del Cusco:
“Salía al Corpus hasta los primeros decenios del siglo XX… La imagen de San Roque salía al Corpus en andas livianas, tenía un perro grande de plata maciza; sus andas eran necesariamente conducidas por muchachos alegres y juguetones, que las zarandeaban de un lado hacia otro, y ex profesamente sobre las vendejas de frutas ubicadas a ambos lados de la vía, para sustraer achiras, cañas de azúcar y otras frutas. Hace decenios que ha desaparecido San Roque, como también su perro de plata” (Dr. Víctor Angles Vargas – Historia del Cusco II, Pág. 611)

San Roque y la Historia del Perro Negro:
Quizá muchos de nosotros hayamos escuchado de nuestros padres o abuelos la historia del perro negro y su necesaria ayuda para el tránsito de nuestras almas a la otra vida. Bueno, Yo si la oí contada por mi madre, seguramente hay muchas versiones, pero la que yo sé es esta:
“… Cuando un perro ladra, y no hay a la vista nadie, es más que seguro que esta “viendo algo” y nuestra mascota nos está protegiendo tratando de alejarlo de nosotros. Nunca trates mal a tu perro, llámalo por su nombre y se calmara (cuando perros extraños nos ladraban en nuestros paseos de fin de semana, mi Padre siempre llamaba a aquellos perros “Lázaro” y les decía: “Cálmate Lázaro”). Que siempre es bueno tener un perro en casa, y mejor que sea de color negro, pues no solo cuidara la casa sino que también él nos ayudara a cruzar el rio, cuando nuestra alma “viaje al más allá. Que los perros blancos, también son buenos pero a veces a ellos les da miedo cruzar el rio y no quieren ensuciar su ropita,… y que pasa le que pase nunca le de pan al perro, porque así escucharía la misa y ya no podría ayudarnos, en el mas allá…”

Quizá esta historia parezca solo un cuento para niños, pero muchas veces detrás de estos “Cuentos” se esconden recuerdos nemotécnicos de antiguas creencias.

El único perro nativo del Perú, el perro sin pelo. Fue desde tiempos pre incas muy apreciados en distintas culturas. Durante el tiempo incaico este animal participaba de las ceremonias en honor de la divinidad lunar y en casos excepcionales era sacrificado. Además los perros sin pelo de color negro fueron considerados como “Guías de las almas” en su viaje al más allá… (Martín Cabrejos Fernández -Historia: Ciencia de vida “El perro peruano o biringo”)

Y ahí está, aquella historia contada por mi madre, y seguramente contada a ella por mi abuela, es solo la continuidad de antiguas creencias y recuerdos de tiempos pasados. La necesidad de que el perro sea negro, es solo la descripción aproximada de las características fenotípicas del Perro Peruano, que incluso llega a ser representado por Huamán Poma de Ayala junto a una Coya en su célebre obra, ni que decir ya de los célebres huaco retratos de la cultura moche.

Es triste saber, que muchas de nuestras celebraciones se hayan perdido. El festejo de San Roque y su salida para el Corpus que hace referencia el Dr. Victor Angles, es una de ellas. Siempre quise saber de qué templo salía San Roque, y que fue de su perro de plata, si alguna persona lo sabe o le contaron algo sobre el santo olvidado del Corpus, le agradeceríamos todos que nos lo contara.

Pero para recordar a San Roque Patrón de los Perros y contra la peste, comparto con ustedes esta bella imagen del Patrón san Roque del Templo de la Almudena del Cusco, que hermoso es verlo acompañado por su perro negro.San Roque el Patron Protector contra la Peste

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