2.1. ZONA ARQUREOLOGICA

El circuito tradicional que está teniendo mucha importancia en los últimos años está en pueblo de Maras, Moray y Pichingoto donde se hacen "Trabajos De sal" estos se visitan todos juntos o separadamente.

2.2. ETIMOLOGÍA

Ni en el diccionario de Diego Gonzáles Holguín, ni en él del sacerdote Jorge Lira existe este término quechua; mas el quechuólogo Andrés Alencastre dice que el término de Moray es una contracción de dos término quechuas o una mala interpretación del quechua y que este término es en realidad Muyu Uray, que quiere decir:

Muyu. – redondo.

Uray ~ abajo o en la parte baja.

Lo que quiere decir el círculo o redondo de la paite de abajo o el círculo que está abajo.

2.3. SITUACIÓN DEL GRUPO ARQUEOLÓGICO

Se halla en el área de la comunidad indígena de Wañuy MarKa. Emplazado en la elevación orógena del mismo nombre; el término Wañuy quiere decir, muerte y Marka, región o provincia, por lo cual vendría a ser región de los muertos o provincia de la muerte.

2.4. MONUMENTOS ARQUEOLÓGICOS QUE COMPONEN LA ZONA

La zona arqueológica de Moray está constituida por una serie de andenes circulares, construidos a partir del fondo de otras tantas depresiones, conectados por una serie de canales.

En la parte sureste existen vestigios de una población.

La genial y atrevida concepción de sus construcciones incaicas no tuvo límites para los antiguos peruanos. A lo largo y ancho del mundo, los hombres generalmente hicieron construcciones a partir del suelo hacia arriba. En Moray trabajaron hacia abajo, retirando extraordinarias cantidades de roca y piedras, y empleando miles de trabajadores durante varias generaciones, para dar forma a varios agrupamientos de andenes en forma circular casi perfecta.

Es posible que la palabra Moray tenga que ver con el término "amoray" con el que se denominaba a la cosecha de maíz; o con "moraya" o "moray", que era el nombre de la papa deshidratada.

La periodista y escritora, Alfonsina Barrionuevo, define a este monumento de la siguiente manera: "A unos 7 km. de Maras se encuentran los jardines colgantes de Moray construidos en un hoyo gigantesco de tierra. Una serie de andenes circulares descienden hasta una profundidad de 150 metros. Allí los Incas cultivaron maíz, quinua, panti, flores de kantu y otras plantas en vías de experimento para recreo de sus señores. Un sistema de canales donde hoy se deposita la lluvia aseguraba el regadío de las terrazas colgantes del gran anfiteatro. Moray fue sin duda un paraíso artificial de plantas y flores, algo así como un invernadero abrigado en el mismo interior de la tierra".

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Los paramentos debieron aprovechar las depresiones naturales del terreno, el cual moldearon de acuerdo a un magistral plan arquitectónico. En este plan se incluía la construcción de toda una red de acueductos y drenes, para la irrigación y el escape de las aguas producto de las precipitaciones fluviales. Su perfección fue tal que hasta el día de hoy funciona impecablemente.

2.5. HISTORIA

COMPLEJO ARQUEOLÓGICO DE MORAY

MORAY es palabra quechua, nombra a un sector territorial ocupa­do desde tiempos inmemoriales por las comunidades campesinas de Mullak’as y Misminay, al norte y a seis kilómetros de distan­cia del pueblo de Maras. El pueblo de Maras es capital del distri­to del mismo nombre, en la provincia de Urubamba, departa­mento del Cusco. Moray es un complejo arqueológico que ocupa aproximadamente treintiséis hectáreas. En lo lingüístico las pala­bras quechuas Maras y Moray son nombres propios, que al pare­cer no han sufrido deformaciones, no son formas apocopadas de otras. Tal vez la palabra Moray, tiene o tuvo algo que ver con la cosecha de maíz, que se llamaba Aymoray, o con el mes de ma­yo que también se llamaba Aymoray; o con la papa deshidratada que es moraya o moray.

Hoy día, Moray, es un complejo arqueológico, peculiar por la forma de los andenes, modulando cuatro conjuntos diferentes en magnitud, pero idénticos en estructura y proyección, cada uno ofrece un círculo en el nivel inferior, a partir del cual avan­zan hacia arriba, terrazas o andenes en forma de anillos; impre­sionante el monumento prehispánico por la magnitud de la obra, posiblemente los constructores aprovecharon depresiones natura­les del terreno, luego retiraron miles de toneladas de tierra y pie­dras, de acuerdo a un magistral plan arquitectónico y en base a su sólida organización social que les permitió utilizar miles de braceros durante muchísimos años. Allí donde había de ubicarse el círculo inferior, construyeron drenes, para el escape de las aguas producto de las precipitaciones pluviales, modulando un sector permeable, lo que en quechua se llama socya.

En la actua­lidad, no obstante la antigüedad de la obra (no menor a medio milenio), las aguas no se estancan al fondo de los embudos, de­saparecen.

Se llega a Moray, a partir de la ciudad del Cusco, por la carretera asfaltada que pasando por Chinchero, conduce al valle del Urubamba (o Valle Sagrado de los Incas). Cuando el viajero estando ya a la altura del kilómetro 41 al 42, dirige la mirada adelante, en profundidad, encuentra lejos, una población tendida en la suave ladera septentrional, es Maras. A la altura del kilóme­tro 44, sale por la izquierda de la vía asfaltada, una trocha carrozable, es el ramal que en dos kilómetros nos pone en Maras. Pa­sando el pueblo se continúa la marcha y venciendo seis kilóme­tros más se está en Moray. Otra forma de llegar a este importan­te complejo arqueológico es sin tocar el pueblo de Maras, dejan­do la vía asfaltada a la altura de la aldea de Cheqerej, virando hacia la izquierda, y prosiguiendo por trocha carrozable más o menos 10 kilómetros.

Sin exageración, la zona territorial de Maras (incluido Mo­ray), la Cordillera Oriental de los Andes, y el valle del Urubamba, que corre en medio, conforman un paisaje de excepcional belle­za, multicolor capricho fisiográfico, engastado con enigmáticas construcciones precolombinas, es uno de los más hermosos del mundo. A esto se agrega la fertilidad de sus tierras-, en el margen derecho del río Urubamba o Vilcanota, se trabaja y cosecha el mejor maíz del mundo-, la meseta mareña produce alta calidad de papa, entre otros productos.

El territorio de Chinchero, T’iupampa (Tíobamba en su for­ma castellanizada), Ch’eqerej, Maras, Moray y aledaños, es una sola planicie de altura, a la izquierda y occidente del valle del Urubamba, con altitud por encima de los 3,450 m.s.n.m. Por el lado opuesto del valle, está parte de la cadena de la Cordillera Oriental de los Andes, con nevados perpetuos; encima del pueblo de Calca, luce el nevado Pitusiray; a la altura del pueblo de Uru­bamba, toma los nombres de Pumawanka y Chikón; encima y al septentrión de Ollantaytambo, se eleva majestuosamente otra punta nivea, es el nevado La Verónica y por otro nombre Waqay Willka. Todos estos nevados se divisan al mismo tiempo desde Moray, con sólo girar ligeramente la cabeza, están en sucesión, sector permeable, lo que en quechua se llama socya. En la actua­lidad, no obstante la antigüedad de la obra (no menor a medio milenio), las aguas no se estancan al fondo de los embudos, de­saparecen.

Se llega a Moray, a partir de la ciudad del Cusco, por la carretera asfaltada que pasando por Chinchero, conduce al valle del Urubamba (o Valle Sagrado de los Incas). Cuando el viajero estando ya a la altura del kilómetro 41 al 42, dirige la mirada adelante, en profundidad, encuentra lejos, una población tendida en la suave ladera septentrional, es Maras. A la altura del kilóme­tro 44, sale por la izquierda de la vía asfaltada, una trocha carrozable, es el ramal que en dos kilómetros nos pone en Maras. Pa­sando el pueblo se continúa la marcha y venciendo seis kilóme­tros más se está en Moray. Otra forma de llegar a este importan­te complejo arqueológico es sin tocar el pueblo de Maras, dejan­do la vía asfaltada a la altura de la aldea de Cheqerej, virando hacia la izquierda, y prosiguiendo por trocha carrozable más o menos 10 kilómetros.

Sin exageración, la zona territorial de Maras (incluido Mo­ray), la Cordillera Oriental de los Andes, y el valle del Urubamba, que corre en medio, conforman un paisaje de excepcional belle­za, multicolor capricho fisiográfico, engastado con enigmáticas construcciones precolombinas, es uno de los más hermosos del mundo. A esto se agrega la fertilidad de sus tierras-, en el margen derecho del río Urubamba o Vilcanota, se trabaja y cosecha el mejor maíz del mundo-, la meseta mareña produce alta calidad de papa, entre otros productos.

El territorio de Chinchero, T’iupampa (Tíobamba en su for­ma castellanizada), Ch’eqerej, Maras, Moray y aledaños, es una sola planicie de altura, a la izquierda y occidente del valle del Urubamba, con altitud por encima de los 3,450 m.s.n.m. Por el lado opuesto del valle, está parte de la cadena de la Cordillera Oriental de los Andes, con nevados perpetuos; encima del pueblo de Calca, luce el nevado Pitusiray; a la altura del pueblo de Uru­bamba, toma los nombres de Pumawanka y Chikón; encima y al septentrión de Ollantaytambo, se eleva majestuosamente otra punta nivea, es el nevado La Verónica y por otro nombre Waqay Willka. Todos estos nevados se divisan al mismo tiempo desde Moray, con sólo girar ligeramente la cabeza, están en sucesión,

son elevaciones de la misma cordillera; está "ahí nomás" "al al­cance de la mano" como dicen los lugareños. Todo el conjunto ofrece inenarrable y suprema belleza, embriagando de contento a todo viajero, que absorto se pregunta si aquello es ficción o rea­lidad.

2.6. DESCRIPCIÓN DEL MONUMENTO PREHISPÁNICO

Allí, en la planicie mareña, casi fría, ondulada y fértil, con cerros a la distancia, hacia el poniente, con terrenos planos que se convierten en ladera descendente, al precipitarse al valle del Urubamba, cuando se avanza al levante, casi inadvertidamente,’ aparece una de las más colosales obras de los antiguos peruanos, concepción genial de los ingenieros nativos, cuya fábrica debió durar varias generaciones, empleando miles de trabajadores permanentes. Aquellos titanes, modularon el terreno como si fuera continente de gigantescos conos escalonados y truncos en el vér­tice, que al incrustarse en la tierra, impusieron su forma, su-V, puesto contenido que al retirarse, dejó varios agrupamientos de v andenes en círculos concéntricos. Casi siempre los hombres hicieron construcciones a partir de la superficie de los suelos, para arriba, en Moray trabajaron para abajo, retirando descomunal’ cantidad de tierra y piedras.

El monumento arqueológico fundamentalmente está consti­tuido por tres conjuntos grandes de andenes, dispuestos en círcu­los concéntricos, más un cuarto conjunto constituido sólo por un círculo central y dos anillos. Para fines de descripción y de concordar estas líneas con el plano que corre en este capítulo, nomenclaturizamos.

2.7. LOS CONJUNTOS ARQUITECTÓNICOS

Asignándoles las letras "A", "B", "C" y "D".

EN EL CONJUNTO "A" apreciamos lo siguiente: se trata del más grande e imponente en relación a los otros; la porción infe­rior es un círculo central F.A. (Fondo A) que registra 3423 m.s.n.m., círculo casi perfecto, pues, en el sentido este-oeste ofrece 31,55 metros de diámetro, y en el norte-sur 31,77 metros de diámetro, área circular encerrada por un paramento de dos metros de altura. El suelo es permeable, allí desaparecen las aguas de lluvia, no hay estancamiento, funciona un invisible sis­tema de drenes. Luego tenemos un segundo nivel, que es el pri­mer anillo, como tenemos dicho a dos metros de altura en relación al círculo central; este borde de andén (B. A.) coincide en el plano con la curva de nivel que señala los 3,425 m.s.n.m., coincidencia que se caracteriza en el gráfico con una sucesión de puntitos sobre la línea. A continuación corre el segundo andén siempre en forma de anillo en el que el B. A. de la línea exte­rior, coincide con otra curva a nivel, con 3,430 m.s.n.m. En el plano, cada cinco metros de diferencia en altitud, ofrece una curva de nivel. Los siguientes andenes son de idénticos caracteres a los ya mencionados.

A partir del sétimo andén, avanzando de abajo arriba, nace una estructura en forma de herraje, hacia el lado sur del conjun­to, esta sétima plataforma es amplía, allí aparece una pequeña edificación de dos ambientes contiguos. Del octavo al décimo tercer andén, están derruidos en su porción oriental. Por encima del nivel del último andén superior, el terreno sigue proyectándole hacia arriba, alcanzando la planicie.

La distancia de la línea recta I a II (este-oeste) es de 336 m. La distancia de la línea recta III a IV (norte-sur) es de 342 m: La diferencia de altura entre F. A. y la superficie superior, es de 69 metros, que corresponde a la profundidad tomada verticalmente.

Existió un acueducto lítico, que conducía agua salubre des­de el manante (3,550 m.s.n.m.) ubicado al sur, a todo el comple­jo arqueológico, de aquel canal hoy sólo quedan las porciones verticales, en los paramentos, tal como se aprecia en la fotogra­fía (como referencia, donde el F.A. están cuatro personas de pie). El rumbo del canal respecto al fondo, es de N 23°-E, Hoy en día sigue fluyendo.agua de aquel manante, líquido elemento que desviado provee todo su caudal a la población de Maras, en razón de que la zona es salina, con aguas salobres que siempre fueron problema desde la época de los incas; hasta tiempos recien­tes, los mareños conducían agua para su consumo, a lomo de bestia, desde la quebrada. La existencia de tan sólido y bien estruc­turado acueducto, nos expresa que estos conjuntos de andenes estaban irrigados y su finalidad fue agrícola.

En algunos paramentos existen vestigios de peldaños saledizos que debieron conformar estéticos alineamientos de escalinatas fio-

tantes, para el tránsito humano. Correlativamente no existen ram­pas ni escaleras corrientes, ni algún tipo de abertura en los muros de los andenes, que hubieran restado espacio útil a los cultivos. Cada peldaño saledizo es una larga pieza lítíea parcialmente embu­tida en el muro, dejando una parte libre y plana para apoyar los pies, por parte del transeúnte.

El conjunto "B" es otro agrupamiento de andenes circulares y concéntricos, se halla al noreste del conjunto "A"; sus caracteres son: F. B. (Fondo del conjunto B) es un círculo central en el nivel inferior, con 3,439 m.s.n.m. El diámetro en sentido norte-sur es 41,10 metros, y en el este-oeste es 40,44 metros, por consiguiente no es un círculo perfecto. Ignoramos el motivo que tuvieran los constructores para no trazar el círculo utilizando un cordel desde una estaca central. A partir de F. B. ascienden seis paramentos conformando cinco terrazas en forma de anillos. El ancho del primer anillo que rodea al círculo, es de 8,50 metros, en el lado sur; de 8,20 metros en el lado oriental; de 8,55 metros en el lado occidental; y de 8,60 metros en el lado norte; por consiguiente el ancho de los anillos tampoco es uniforme. Hacia el sur del conjun­to corren algunos andenes rectos con amplias superficies planas.

El conjunto ‘C" es otro agrupamiento de andenes en círculos concéntricos, es el más septentrional. El F. C. (Fondo C) es un círculo que registra 3,461 m.s.n.m. y su extensión superficial es idéntica a la de F. B.; a partir de él, se elevan cinco anillos ligera­mente más angostos en comparación con los otros comentados.

El conjunto "D" se halla al suroeste y un poco alejado del conjunto "A"; el círculo central registra-3,479,60 m.s.n.m., le rodean dos anillos de andenes en niveles sucesivos. Ocupa un pe­queño sector abrigado por las elevaciones que le rodean. Entre este conjunto y el, "Á" se disponen en sucesión algunos andenes rectos y paralelos y otros ligeramente curvos, obedeciendo a la inclina­ción del terreno.

2.8. CONSERVACIÓN

Este grupo arqueológico se encuentra en proceso de restauración y puesta en valor, la soledad y el silencio son el mayor encanto del lugar es preservar los recursos naturales para el futuro, hecho que nos permitirá mantener y mejorar la producción forestal, agrícola, medicinal, artesanal, etc.

Perú es uno de los países mega diversos, el mismo que debemos mantenerlo aprovechado los recursos en forma racional y sostenible, es decir, permitiendo su reproducción sin agotarlos y de esta forma proteger los procesos ecológicos.

2.9. SITUACIÓN

La zona arqueológica de Moray se halla circunscrita dentro de la jurisdicción geográfica del distrito de Maras en la provincia de Urubamba a siete kilómetros de la ciudad de Maras y a una altitud de 3,500 m.s.n.m.

2.10. MARAS

Es una población típicamente de origen hispano, con calles de un trazo recto, una amplia plaza colonial y una gran cantidad de construcciones de casas, en muchas de las cuales aun se aprecian blasones en los dinteles de las puertas.

De acuerdo a las noticias que nos traen los cronistas, luego de la salida de las tribus (cuatro) de los Ayar del sector de Tamputoqo, así como otras etnias, entre las cuales se hallaba la etnia o tribu de los Maras que migró hasta posesionarse en este sector; de acuerdo, igualmente a las crónicas, existen dos probabilidades sobre el determinativo de este pueblo: el primero, por carácter religioso, es decir que la sal seria su elemento totémico, y el segundo, sería por motivos de labor y economía, es decir porque éstos tuvieron corno sustento básico del trabajo el de la explotación de las minas de sal que existen en esta área, elemento que sería el producto básico y esencial de su aportación material de producción para que el Estado realice la redistribución de productos. Existen, hoy en día, cierta cantidad de personas que sostienen que fue esta etnia fue la que construyo las grandiosas terrazas de Moray.

2.11. MORAY

Las terrazas de Moray se hallan compuestas o conformadas de cuatro unidades o sectores que son los siguientes:

Primera Unidad Denominada: Ñustaq Hisp’anan

Grupo al que se le denomina el primer anfiteatro, es un conjunto de dimensiones pequeñas. Así el diámetro del plano inferior es de 24,30 m, las alturas de los muros varían de.1, 70 a 2,10 y el ancho de las terrazas es de 6 a 8m. En los muros existen unas lozas líticas voladizas, que son gradas de intercomunicación entre terrazas. Luego, avanzando una distancia prudencial, hallamos una serie de andenes (cuatro a seis), algunos de los cuales siguen las curvas de nivel, mas uno de éstos tiene una forma geométrica casi triangular; las plataformas de estas terrazas tienen una dimensión aproximada de 12 a 14 metros.

Segunda Unidad Denominada: Muyu Uray

Esta elaboración arquitectónica está realizada en una depresión del terreno que luego fue trabajada dándosele una forma circular, las terrazas fueron elaboradas, en esta depresión del terreno, adoptando la forma circular, lo cual les da una conformación muy especial; desde el nivel de horizonte hasta la última plataforma, esta depresión tiene aproximadamente de 150 a 170 m. de. profundidad lo que le da un aspecto muy peculiar, como si fuera un anfiteatro, de allí el juzgamiento erróneo que se da a estas construcciones prehispánicas. El tipo de paramentos es de características isogonales (denominadas también celulares); esta sucesión de terrazas tiene una conformación cónica siendo éstas decrecientes, hasta que. la última plataforma es la más pequeña y mide 34 m. de circunferencia y un ancho aproximado de 8 m.

Varios sectores de muros de los andenes han colapsado debido al tiempo y otros factores climáticos, siendo así que están siendo restaurados; al igual que en los andenes de P’isaq se aprecia en los muros la presencia de unas lozas voladizas de piedra que son las gradas dé comunicación entre las terrazas;

Aproximadamente a la altura de la séptima plataforma se conserva una sene de terrazas (siete), que tienen una conformación de U, con un largo de 60 m. por 30 m. de ancho; en todo el conjunto de andenes se puede ver un complejo sistema de canales de distribución de agua, de los cuales miden 12 por 8 cm. el punto de alimentación de agua, para este sistema de canalizaciones, se halla en cerro Wañuy Marica y se encuentra en mal estado de conservación.

Tercera Unidad Denominada: Juchuy Muyuq.

Situada hacia el norte y a muy corta distancia de la anterior. Es una sucesión de siete terrazas o plataformas, circulares. La plataforma inferior tiene un diámetro de 39; en estas plataformas se aprecia la presencia de una serie de canales y gradas. voladizas como en las otras unidades ya mencionadas. Esta unidad se halla en pésimo estado de conservación.

Cuarta Unidad Denominada: Uñay Muyuq

Situada hacia el norte y a muy corta distancia de la anterior., Está compuesta de siete plataformas o terrazas superpuestas. La primera (la del fondo) tiene un diámetro de 25,50 metros. Estas plataformas se elevan sucesivamente en forma circular, mas algunas de ellas presentan fragmentos de muros’ que han desaparecido por acción de diversos factores que atentan contra la preservación de los monumentos.

2.12. QUÉ FUE MORAY DE ACUERDO A LA TEORÍA TRADICIONAL

El planteamiento o teoría tradicional, nos indica que este conjunto fue una serie de anfiteatros, siendo una de las condiciones esenciales, que reúnen una gran acústica, ya que un dialogo a voz normal se escucha perfectamente en la última plataforma superior. De esta manera estas terrajas o plataformas fueron construidas en la época inkaika con el ebfsto de proporcionar un espacio para la realización de actividades de diversa índole, las cuales se realizaban en la última plataforma inferior y la gente se situaba en "las plataformas circulares superiores, las que no sólo sirvieron para que la gente se sentase sino para que circulase; fuera de esto, la teoría tradicional también nos indica que, como la juventud requería adiestramiento se las empleaba para este fin. La realización de festividades de carácter social o religioso congregaban una gran cantidad de gente, siendo que la teoría tradicional indica que la capacidad total de los actos de teatros seria de más de. 70,000 personas. Y que las plataformas del fondo se encontraban enlozadas de piedra, y que, en la actualidad, se halla dicho piso debajo de una considerable capa de varios metros de tierra.

Fuera de la posición de anfiteatros, encontramos otra posición de la teoría tradicional: el plantear de que estos sectores fueron un gran centro de producción v elaboración de cerámica, debido a la gran cantidad de fragmentos encontrados en este sector.

2.13. APRECIACIÓN DE LOS NOMBRES DEL SECTOR

Quiere decir simplemente, que los determinativos quechuas de los sectores, los capté de los campesinos que habitan en esta área geográfica, por lo cual pienso que se aproxima a una mayor realidad sociolingüíslica, así también estos campesinos narraron la tradición de que en esta área y en áreas geográficas circunvecinas existen Chinkanas (corredores donde uno se pierde), que son una serie de galenas subterráneas, donde los Inkas escondieron tesoros y que estos estaban siendo llevados para realizar el rescate de Atawallpa, pero cuando se enteraron que el Sapan Inka había muerto los escondieron en estas galerías subterráneas.

2.14. QUÉ FUE MORAY DE ACUERDO A LA INVESTIGACIÓN MODERNA

De acuerdo a lo investigado, se puede inferir que los mal denominados anfiteatros de Muyuq Uray o Moray, tuvieron una función netamente utilitaria, acorde con lo que fue el sistema socio-político-económico del Estado Quechua (itika), es decir, que fueron construcciones netamente de carácter agrícola, por cuanto se aprecia en la forma y posición de las terrazas, por la existencia de canales y por las mediciones de temperatura que se realizaron en cada nivel, dando como consecuencia que cada una de las terrazas, en los cuatro mal llamados anfiteatros, poseía temperaturas diferentes, creando microclimas y micro planos productivos dentro de un micro-macro sistema climático; por lo tanto este complejo sistema de terrazas circulares no son otra cosa que áreas de cultivo quizás experimentales y de adaptación.

2.15. LOS AGRUPAMIENTOS DE ANDENES EN CÍRCULOS CONCÉNTRICOS NO FUERON ANFITEATROS

Las gentes pensamos casi siempre a partir de nuestros arque­tipos, nuestra mentalidad occidentalizada nos hace ver la cultura inca, a través del color del cristal auropeo, fenómeno que ocurre desde la llegada de, los primeros europeos; mencionemos algunos-casos: ser "fiestas de armar caballeros" por alguna similitud con el espaldarazo, padrinos y noveles, de Europa, siendo así que entre los incas no hubo caballos ni caballeros.

Los españoles al contemplar los enormes muros de Saqsaywa-man, dijeron era una fortaleza, sin que lo fuera.

Los españoles a los camélidos sudamericanos o auquénidos, los llamaron carneros de la tierra.

Personas que piensan en función de instituciones del Viejo Mundo, encuentran los andenes de Moray construidos en círculos concéntrico, y les llaman anfiteatros.

Son teatros los lugares donde se representan obras dramáticas o se ejecutan espectáculos propios de la escena; anfiteatros son edificios de figura redonda u oval con gradas alrededor, en los que se celebran espectáculos. Podemos decir válidamente que los ande­nes circulares de Moray, parecen anfiteatros o tienen forma de anfiteatros, más no que realmente fueran esos. Nosotros sostene­mos que aquellos anillos concéntricos en niveles ascendentes desde un fondo circular inferior, no fueron, no pudieron ser anfiteatros, en mérito a lo siguiente:

La sociedad tahuantinsuyana no llegó aún a realizar represen­taciones teatrales para un gran público, como se tenía en el Viejo Mundo. Garcilaso de la Vega nos dice que los amautas o filósofos componían comedias y tragedias, que se representan en las solemnidades "delante de sus Reyes y de los señores que asistían en la corte", no para el público, de donde noso­tros concluimos, que no requerían de anfiteatros.

El pueblo inca tuvo muchas’ fiestas religiosas por mes, unas más importantes que otras-, comenzaban con mística solemni­dad, con sumisos waqay-takis (llorar cantando), ayunos e im­ploraciones, y concluían con danzas, canciones, jolgorio masi­vo, comilona general y borrachera. Todo ocurría como eclo­sión natural de los ayllus, no para el teatro, no para que otros los vieran desde sus palcos, todos eran ejecutores espontáneos y no actores aleccionados. El inca y su corte se ubicaba en el usnu (plataforma o terraza dominando una plaza) y allí hacia la mocha (beso ritual volado y sonoro) y otros actos litúrgi­cos como las ofrendas a la divinidad; desde el usnu hacía conocer sus ordenanzas y proclamas, presenciaba el desfile de los batallones que salían a la guerra, recibía el saludo de los victoriosos soldados que volvían. No se requería de anfitea­tros ni de coliseos.

El más famoso de los dramas quechuas, "Ollantay" fue escri­to en la segunda mitad del siglo XVIII por el religioso Anto­nio Valdez, que captó la versión oral, trasmitida desde el incanato por tradición, sobre los amores de Cusí Coillor con Ollanta; y armando la estructura escénica según los cánones hispanos de su tiempo, puso en tablas la bella historia de amor, protagonizada por la hija de Pachacútec. Los primeros espa­ñoles, observaron y escribieron sobre la vida social de los nativos peruanos, pero no dieron noticias, sobre representa­ciones teatrales ni sobre la existencia de anfiteatros.

Todo anfiteatro (1) se construye para brindar comodidad a los espectadores, y sus graderías tienen altura compatible con el tránsito humano, y cuando los niveles o altura de las por­ciones verticales, son mayores a un paso, se construyen escali­natas con peldaños adecuados, o en su lugar, rampas, esto, en el entendido, que muchos miles de personas, deben ingresar y en su momento evacuar el coliseo. Los andenes en forma de anillos, de Moray, tienen los paramentos con altura mayor al del peldaño, son 1,80 metros de promedio, y entre andén y andén no hubo, ni hay graderías, ni rampas. El tránsito de los agricultores era por las zarunas o peldaños saledizos emergen­tes de los muros, eran piezas líricas embutidas en los para­mentos, dejando libre una parte plana, donde se alojaba el pie de la persona; tales escalinatas flotantes fueron comunes en todos los sistemas de andenerías, en la actualidad se lucen en buen estado de conservación, con simetría y disposición esté­tica, en Pisac, Tipón, Salapuncu y otras poblaciones antiguas; tales escalinatas flotantes fueron ideadas y hechas, para no restar espacio útil a las tierras de cultivo y para un tránsito restringido e individual, no para el paso masivo de gentes.

Las ciudades antiguas del Viejo Mundo, construyeron un coli­seo, para sus actividades escénicas; en las zonas rurales no , hubo anfiteatros. En ninguna de las ciudades incaicas, hubo

El Coliseo Romano, fue un anfiteatro con ochenta filas de gradas. Coliseos. En Moray, zona rural, aparecen cuatro agolpamien­tos de andenes concéntricos y contiguos, en forma de anfi­teatros, pero no con la función de anfiteatros.

2.16. MORAY, ZONA AGRÍCOLA

Moray, sin alternativa, fue complejo de estructuras para uso agrícola. En la actualidad en toda la planicie mareña se cultiva papas, trigo, cebada y habas, y en algunas hoyadas por excepción, se halla una que otra parcela con maíz (cuantitativa y cualitati­vamente inferior al de la quebrada), porque la altura con su corre­lato de temperatura fría, no es propicia para este cereal. Hasta hace algunos años, los conductores de las tierras de Moray, cultiva­ban maíz en los andenes, luego, la autoridad prohibió su uso, para proteger el monumento.

A corta distancia, abajo, en el Valle del Urubamba, la tierra produce el mejor maíz. Es obvio que en todas las épocas, el hom­bre del altiplano mareño, permutó sus papas con el rico maíz quebradino, que lo tenía desde la altura al alcance de su vista, o caminando hora y media, al alcance de sus manos. Pero tal vez en algún momento de su desarrollo histórico, los mésetenos, se ene­mistaron con los quebradillos, cortándose el intercambio de productos, surgiendo la necesidad de adecuar tierra maizalera en la altura, y la determinación de cavar gigantescos embudos para con­seguir abrigar en algo los predios. Así pudo haber nacido el monu­mento que hoy comentamos, con avenamientos subterráneos para el escape de las aguas de lluvia, y gigantescos anillos superpuestos.

En abril de 1987, con el apoyo de SANAMHI y de la Facul­tad de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional del Cusco.

La Facultad de Ingeniería Civil, de la Universidad Nacional San Anto­nio Abad del Cusco, a través de su Decano Ing. Alfredo Ochoa Oliart, nos brindó valiosa ayuda con instrumentos de topografía y el trabajo in situ de sus Bachilleres Lucio Espinoza Zavala y Efraín Castro Hanco. Esta vez nuestros informantes fueron los campesinos de Misminay-ayllu, Juan Bautista Juárez Yucra y esposa Dorotea Quispe Saloma.

Varios estudiosos de nuestro pasado, han investigado en Moray, entre ellos John Earls (3), José Luis Lorenzo y Alfredo Valencia; dice que los sistemas de andenes con riego, de­sempeñan papel importante, en la reducción de los innumerables pisos ecológicos naturales, al escalonamiento ordenado de pisos efectivos. Usó cinco termómetros de laboratorio, que colocó dis­tribuidos en otros tantos niveles, en el conjunto mayor, un mes de noviembre; encontró que el nivel inferior registró la más baja temperatura, seguida de la pampa natural fuera de andenería, y finalmente las últimas graderías, alcanzaron mayor temperatura, así:

Promedio diurno de andenes superiores, 18.78° C. Promedio diurno del llano, fuera de andenes, 17.77° C. Promedio diurno del nivel inferior, 15.97° C.

Independientemente de los cambios climáticos en el lugar y de los promedios de temperatura, está probado que Moray pro­duce en el presente, regular calidad y cantidad de maíz, por su­puesto, restituyéndole las aguas del manante de Nawin wayqo, que se han derivado, para las piletas de Maras.

En nivel ligeramente más elevado que Moray, están los te­rrenos de la comunidad campesina de K’ajlla raqay (k’ajlla es una familia de espinos. Raqay significa galpón), donde hemos observado la existencia de algunos árboles de eucalipto, más kis-wares, pequeños capulís, y en sus hoyadas, pequeñas parcelas con maíz. Los antiguos moradores del lugar debieron requerir de mayor cantidad de maíz, y tal vez para ese fin construyeron los formidables embudos que hoy corresponden al complejo arqueo­lógico.

Pedro Pizarro, conquistador de los primeros, informa en su "Relación del Descubrimiento y Conquista de los Reinos del Pe­rú" (desde Arequipa, donde residía, hacia 1571), que cuando él Escribió "Evolución de la Administración Ecológica Inca", publicada en la Revista del Museo Nacional, Lima, tomo XLII, en 1976 (Instituto Nacional de Cultura).

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Levantamiento de Manco Inca en 1536, un cuerpo hispano de ca­ballería por Hernando Pizarro, incursionó en Tambo (Ollantaytambo) pretendiendo sorprender al inca alzado, pero que los naturales embistieron con tal brío, que los hicieron retro­ceder apresuradamente. Allí encontramos una referencia inequí­voca a una de las localidades, fue Moray o Maras, pues, el docu­mento dice Maray; siendo de advertir que. ambos sitios están en el trayecto, entre Ollantaytambo y el Cusco. El párrafo, dice:

"Estos indios tienen una cosa, que cuando van de victo­ria, son unos demonios en seguilla, y cuando huyen son gallinas mojadas; y como aquí seguían victoria viéndonos retraer, seguían con gran animo. Esta noche nos retira­mos a un pueblo que dicen MARAY, despoblado que es­tá en lo alto de toda la bajada que se baja a este pueblo de Yucay, que donde aquí es todo llano hasta la entrada del Cuzco. Pues, vueltos al Cuzco> descalabrados como digo. Parece que en Maras hacían pagos pre-incas. El pueblo fue fundado en los tiempos coloniales por Pedro Ortiz de Orue, su ocupación empezó cuando los cusqueños se desposeyeron de los palacios incas en Cusco y tenían que movilizarse a algunos otros pueblos pequeños como San Sebastián y Maras. Igualmente, durante la guerra que empezó Manko Inka recuperó su nación quechua, sirvió como fortaleza para invasores que hicieron una incursión en contra del pueblo de Ollantaytambo estuvo ocupada por el Inka durante 2 años.

Fue declarada la "Villa de San Francisco de Asís de Maras" (Villa: ciudad o pueblo que tenían ciertos privilegios). Por ese tiempo Maras tenía mucha más importancia que Urubamba; pero, hoy es un pueblo que languidece por su aislamiento y desarrollo de vida moderna. Tiene una iglesia hecha de adobe con arquitectura típica religiosa y en el patio delantero hay una cruz tallada en granito.

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Aproximadamente a 7 km. (4.3 millas) al sudoeste de Maras está Moray, único sitio arqueológico en la región. Es posible llegar en automóvil a través del camino que parte del pueblo. Tiene superficies naturales enormes y hondonadas que los incas usaron para construir terrazas de cultivo.

Lo que es sorprendente es la diferencia de temperatura anual entre la cima y el fondo que alcanza aproximadamente los 15°C (59°F). Moray, debido a sus condiciones de clima y muchas otras características, fue un centro importante para domesticación, aclimatación e hibridación de especies salvajes que se adaptaron para el consumo humano. Por consiguiente fue un prototipo de invernáculo o estación biológica experimental, muy avanzada para su edad que ayudó al antiguo hombre americano a consumir aproximadamente 60% de especies de verdura; y tres mil variedades diferentes de papa, maíz, y muchas otras especies.

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Hay muchos enigmas que ascienden sobre este sitio debido a la falta de investigaciones científicas serias que podrían aclarar las dudas presentes.

Las estructuras encontradas aquí son típicamente incas; aunque, algunos autores sugieren que estos son recientes. Uno de los enigmas es la manera de cómo el agua del desagüe que fluye a través de los acueductos se trabajó; se dice que debe haber cauces subterráneos construidos hacia fondo que permiten desembocar el agua. También se dice que está encima de una formación de piedra natural muy porosa que habilita la filtración del agua hacia el interior de la tierra. Hacia el noroeste del pueblo de Maras están los "trabajos de sal", qué es posible llegar caminando o en automóvil a través de un camino.

2.17. TRABAJOS DE SAL

El Maras los "trabajos de sal" que algunas personas la llaman "minas de sal" están constituidos por aproximadamente 3000 piscinas pequeñas con un área de 5 m. Las personas llenan las piscinas durante la estación seca cada 3 días, con agua salada que emana de un renacimiento natural localizada en la cima del complejo, y cuando el agua se evapora queda la sal. Ese proceso se llevará a cabo aproximadamente durante un mes hasta alcanzar un volumen considerable de sal sólida aproximadamente de 10 centímetros (4 pulgadas) de altura. Esta sal es molida e inmediatamente es embolsado para ser enviada a los mercados de la región; hoy esta sal se trata con el yodo así su consumo no hace daño.

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Siguiendo el camino por los trabajos de "trabajos de sal" hacia el Noroeste siguiendo el pequeño valle se llega a Pichingoto localizado en el Valle Sagrado de Incas.

Pichingoto es una comunidad quechua que mora en la base de la montaña "Qoriq’aqya", las casas tienen fachadas hechas con adobe (ladrillos de tierra secados por el sol), de tipo cavernas pequeñas o cuevas incluso hoy habitadas; en la actualidad sus ocupantes tienen un nivel de instrucción y por la que tienen una pequeña capilla católica y electricidad dentro de sus casas. Algunos autores sugieren que el nombre proviene de "pichinco" (pájaro), y "q’oto" (bocio). Se ha sostenido que el bocio (es un agrandamiento de la glándula tiroidea vista como una hinchazón en el cuello a falta de escasez de yodo) esta enfermedad fue común entre los habitantes que consumieron la sal no tratada de los que fabricaban del pueblo de Martas. También se dice que el nombre proviene de "Pichinco" = el pájaro, y "T’oqo" = la hondonada. Sus habitantes creen que son descendientes de los pájaros y al parecer hasta las primeras décadas del presente siglo ellos vivieron en cuevas al otro lado de la montaña y en un nivel superior dónde subían con la ayuda de sogas y escaleras de mano. Los orígenes de esta comunidad se desconocen y se cree que hace algún tiempo ellos vivieron en Maras.

2.18. LAS TERRAZAS DE MORAY

Moray es un formidable complejo arqueológico, conformado por admirables sistemas de andenerías, de enormes terrazas que se superponen concéntricamente, tomando la forma de un gigantesco anfiteatro. Estas hermosas terrazas conformaron un gran laboratorio agrícola, en el que los antiguos peruanos experimentaron y obtuvieron mejoras. Se lograron increíbles avances en la agricultura, la cual constituyó su principal actividad laboral y la base de su desarrollo económico.

Las enormes terrazas circulares de Moray se ubican a 53 Km. del Cusco por la carretera que conduce al valle del Urubamba.

       
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2.19. UN GRAN LABORATORIO AGRÍCOLA EN LOS ANDES, LA CREACIÓN DE MICROCLIMAS

Los expertos coinciden en que Moray fue un complejo de estructuras para uso agrícola. Actualmente en la planicie mareña se cultivan papas, habas, trigo, cebada y en muy pequeña proporción se cultiva el maíz, porque el frío no es propicio para este cultivo.

Hasta hace algunos años los campesinos de la zona todavía cultivaban maíz en las tierras de Moray, pero luego fue prohibido con fines de preservación del monumento.

El historiador cusqueño Víctor Anglés plantea que en algún momento los habitantes de la meseta y los de la quebrada se enemistaron, interrumpiéndose el intercambio de productos.

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Es ahí donde surge la necesidad de adecuar tierra maizalera en la altura y decidieron cavar estos gigantes embudos para conseguir abrigar en algo el terreno para el cultivo del maíz.

John Earls, intelectual norteamericano estudioso del pasado andino, midió la temperatura de estas terrazas en varios niveles del conjunto mayor. El resultado comprobó la existencia de varios microclimas, se encontró que el nivel inferior registró la más alta temperatura, seguida por la pampa natural fuera de la andenería y finalmente, las últimas graderías registraron la más baja temperatura.

Es posible que los antiguos moradores del lugar, por alguna razón, debieron requerir de mayor cantidad de maíz y tal vez esa haya sido la causa para que construyeran este fastuoso complejo arqueológico.

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