DESCRIPCION.-

Es un mueble de estructura rectangular con puerta frontal. El cuerpo central tiene los cantos achaflanados mientras que los del frontón superior y los del zócalo sobresalen en forma cilíndrica. El exterior del mueble esta decorado con marquetería de latón y celuloide (símil de carey) en color rojo, chapa ebanizada y aplicaciones de bronce. El interior del mueble tiene dos estantes, es de roble macizo chapado con caoba clara o caobilla.

Los motivos decorativos de la marquetería dibujan jarrones, guirnaldas y flores. Se disponen simétricamente alrededor de un óvalo que se enmarca con una cenefa de bronce cincelada en motivos florales: diversas aplicaciones de bronce cincelado y dorado adornan su frontal y laterales. Destacan los bronces que flanquean las esquinas biseladas.

En las esquinas del cuerpo superior se inscriben las iniciales “A.D.” que muy probablemente pertenecían al artesano que hizo el mueble. Bajo las piezas rojas de la marquetería se observan restos de un periódico escrito en francés.

ESTILO/ EPOCA.-

La tipología “entredós” forma parte de los denominados Mueble d´ appui destinados a exhibirse en estancias de recepción y salones. Armario de madera fina y de poca altura que suele colocarse en el lienzo de pared comprendido entre dos balcones de una sala.

Este mueble encaja en el estilo “Napoleón III” francés, también conocido como estilo “Segundo Imperio”. Napoleón III fue nombrado presidente en 1848 y emperador 1852 hasta su abdicación en 1870. Es paralelo al estilo que destacan por la recuperación de elementos decorativos y técnicas del pasado, algunas veces de forma muy recargada.

Existen muchos muebles Napoleón III que reproducen la técnica “Boulle”: marquetería de carey y latón. Esta técnica toma su nombre de Andrée Charles Boulle (1642- 1732), el gran ebanista de Luís XIV. En su momento la extensa producción de Boulle abarcó dos estilos, desde el Luís XIV barroco, hasta el rococó Luís XV. Sin embargo en la segunda mitad del siglo XIX es frecuente la utilización de materiales más baratos, como el celuloide o acetato de celulosa, el sustitución del carey.

Los motivos dibujados son barrocos, su disposición enmarcada en ovalo es más propia del estilo neoclásico, mientras que la estructura se asemeja a las del estilo Imperio de principios del XIX. En este siglo era frecuente encontrar técnicas, motivos decorativos o tipologias característicos de estilos bien diferentes, entremezclados en un mismo mueble.

ESTADO DE CONSERVACIÒN  INICIAL.-

La estructura del mueble se conservaba sólida aunque se observó un leve ataque de carcoma en la zona interior del zócalo y bajo.

Los cambios de humedad y temperatura habían provocado movimientos en la madera con la consecuente pérdida de algunas piezas de la marquetería. La distinta naturaleza de los materiales de la marquetería se sumaba al efecto de recohesión.

Los movimientos de contracción y dilatación de la madera no eran correspondidos por los del latón y el celuloide (incompatibilidad). Por esta causa, se habían perdido o levantado algunas piezas de celuloide y de metal. Además la degradación del barniz había provocado la entrada de oxigeno en estrato de cola, entre el alma de madera y las piezas de marquetería.

La oxidación del latón (cobre + zinc) de la marquetería presentaba un aspecto marrón. Las aplicaciones de bronce (cobre + estaño) cincelado que habían perdido en muchas partes su cubrimiento o baño dorado, tenia un aspecto verde  – azulado oscuro debido al envejecimiento y oxidación del bronce.

OBSERVACIONES PREVIAS.-

La concha de tortuga “Carey”: “carey” es el nombre popular con que se conoce a la tortuga marina Erectmochely imbricada.

De su caparazón se extraen las placas de carey tan preciadas para la fabricación de pequeños objetos (joyas, peinetas, botones, etc.) y para la ornamentación de muebles. El adulto de carey mide entre 71 a 91 cm. de caparazón y pesa entre 36 a 64 kilos. La cabeza de estas tortugas tiene una forma parecida al de las aves, por lo que también se conoce a esta especie como “pico de halcón”. La concha que proviene de la tortuga carey es la más valorada, pero existen otras especies de tortuga de

la que también se extraen placas de concha. Hoy en día el

término “carey” se utiliza popularmente como si se trata-

ra de un nombre genérico, sea  cual sea  la autentica pro-

cedencia de la concha.

El interés del carey empezó a finales del XVIII; y se  con-

solidó en  el siglo XVIII; poblados  enteros de  la costa del

Caribe  vivían  de su comercio. Además de  la explotación

de  la  concha se  incluía la de su  carne  y  huevos, estos

Fig. 2                                             últimos muy solicitados en Japón.

Todo ello a reducido la población de esta especie a los mínimos. En la década de 1970 con la creación del Parque Nacional Tortuguero, se inicio en Costa Rica un proceso para la protección de las tortugas marinas. Actualmente su explotación y venta están prohibidas pero se pueden extraer placas de ejemplares disecados.

Antiguamente se extraían las placas de las tortugas recién sacrificadas. Para separar el caparazón de la tortuga y obtener las placas de carey se sumergía en agua muy caliente con una alta proporción de sal. Ello reblandecía mucho la unión de la concha con la piel de la tortuga. Después con la ayuda de espátulas y escarpas se separaban poco a poco las placas de su soporte. Las placas de carey extraídas se prensaban de inmediato para corregir su tendencia a recuperar la forma curva natural.

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