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Calca, reconocida por sus extraordinarios paisajes, es un importante poblado capital de la provincia del mismo nombre. Presenta un acogedor clima templado durante todo el año, con baños termales que renuevan el espíritu, admirables grupos arqueológicos que visitar y gente de impresionante calidez. Todo esto y mucho más es Calca, un lugar perfecto para relajarse y descansar.

Precisamente ésta fue la razón para que Huiracocha, el octavo inca, eligiera esta zona para establecer su morada, pues ya viejo y cansado quiso alejarse del gobierno para buscar el sosiego y la tranquilidad en este lugar.

Ubicación

Calca está ubicada a 50 Km. al norte de la ciudad del Cusco, sobre los 2,926 metros de altitud. Se trata de una planicie que se constituye como la parte central de un tronco orogénico donde convergen, caminos, cauces hídricos y los más diversos flujos culturales.
Durante el incanato, Calca fue un importante centro poblacional, de asombrosa organización administrativa, esto se demuestra por la presencia de hermosos muros prehispánicos en las calles y plazas de la actual población, así como también por el gran monumento arqueológico de Juch’uy Qosqo. Destacan también los nevados perpetuos de Sawasiray y Pitusiray, que fueron importantes divinidades y dieron origen a la hermosa leyenda de Pitusiray.
Monumento de Juch´uy Qosqo
Se trata de un fabuloso monumento arqueológico ubicado a cinco kilómetros al sur de la ciudad de Calca.
Juch’uy Qosqo significa “Cusco Pequeño”, pero nadie se explica por qué se le asignó ese nombre, pues en general se parece a todas las ciudades incas y definitivamente no tiene ningún parecido especial con la ciudad del Cusco.
El nombre inca que se conoce es K’ajya Qhawana y se traduce como “donde mira el rayo”. Los cronistas, por su falta de conocimiento del quechua, consignaron variadas formas del mismo nombre como Caquia Xaquixaguana, Sacsahuna, Xaquixaguana, Huana, entre otros.
Ubicación de Juch´uy Qosqo
Juch’uy Qosqo fue una población de altura, ubicada sobre los 3,550 metros sobre el nivel del mar en una pequeña planicie en el tercio superior de la montaña. Desde el lugar se tiene una hermosa vista, al otro lado del valle se puede apreciar la incomparable belleza de los nevados perpetuos del Pitusiray y al fondo se divisa claramente el poblado de Calca.
La forma más segura para llegar a Juch´uy Qosqo parte de la ciudad de Calca, saliendo por el sector de Minasmoqo, se continúa a caballo por una planicie hasta la base de la montaña. De aquí, se sigue a pie por la falda del cerro hasta llegar al monumento. Breve Historia
Según los cronistas fue el Inca Huiracocha, quien fundó Juch’uy Qosqo sobre un lugar que ya estaba poblado con anterioridad. Cuando el primer inca, Manco Cápac, llegó al valle del Cusco, halló la zona ocupada por varias naciones que posteriormente fueron vencidas e incorporadas al Imperio. Una de esas naciones estuvo asentada sobre Juch’uy Qosqo.
El cronista Pedro Cieza de León, en su libro “Señorío de los Incas”, se refiere a este tema de la siguiente manera:
“El inca estaba con determinación de ir a lo de Condesuyo, más hallándose cansado y viejo, lo dejó. Por entonces mandó que le fuesen hechos en el valle de Xaquixaguana (Juch´uy Qosqo) unos palacios para salirse a recrear en ellos; y como tuviese muchos hijos y conociese que el mayor de ellos, que había por nombre Inca Urco, en quien debía quedar el mando del reyno, tenía malas costumbres, y era vicioso y cobarde, deseaba privarlo del señorío para darlo a otro más mancebo, que por nombre tenía Inca Yupanqui”.
El cronista español Juan de Betanzos afirma, que después de diez años de dejarle el poder a Pachacútec Inca Yupanqui, Huiracocha pasó sus últimos días en el valle de Xaquixaguana y murió a la edad de ochenta años.

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