Historia natural y moral de las Indias

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    ACOSTA, Jose de  1590/1954 Historia natural y moral de las Indias Biblioteca de Autores Espanoles, tomo 73, pp. 3-247, Madrid: Ediciones Atlas.

     

    098r031           CAPITULO VIII

    098r033  DEL MODO DE LABBAR LAS MINAS DE POTOSI

     

    098r036    Bien dijo Boecio (1) cuando se quejo del primer inven or de minas:

     

    098r039         Heu primus quis fuit ille,

     

    098r040         Auri qui pondera tecti,

     

    098r041         Gemmasque latere volentes,

     

    098r042         Pretiosa pericula fodit.

     

    098r044    Peligros preciosos los llama con razon, porque es grande el trabajo y peligro con que se sacan estos metales, que tanto aprecian los hombres. Plinio dice (2), que en Ialia hay muchos metales, pero que los antiquos no consintieron beneficiarse por conservar la gente. De Espana los traian, y como a tributarios hacian los espanoles labrar minas. Lo propio hace ahora Espana con Indias, que habiendo  odavia en Espana sin duda mucha riqueza de metales, no se dan a buscarlos, ni aun se consiente labrar por los inconvenientes que se ven; y de Indias traen tanta riqueza, donde el buscalla y sacalla no cuesta poco trabajo, ni aun es de poco riesgo.

     

    099l008    Tiene el cerro de Potosi cuatro vetas principales, como esta dicho, que son: la RIca, la de Centeno, la del Estano, la Mendiera.Todas estas vetas estan a la parte oriental del cerro, como mirando al nacimiento del sol; a la occidental po se halla ninguna. Corren las dichas vetas norte sur, que es de polo a polo. Tienen de ancho por donde mas, seis pies; por donde menos, un palmo. Otras diversas hay, que saben de estas, como de ramos grandes los mas pequenos suelen producirse en el arbol. Cada veta tiene diversas minas, que son partes de ella misma, y han tomado posesion, y repartidose entre diversos duenos, cuyos nombres tienen de ordinario. La mia mayor tiene ochenta varas, y no puede tener mas por ley ninguna; la menor tiene cuatro. Todas estas minas hoy dia llegan a mucha profundida. En la veta Rica se cuentan setenta y ocho minas; llegan a ciento y ochenta estados en algunas partes, y aun a doscientos de hondura. En la veta de Centeno se cuentan veinticuatro minas. Llegan algunas a sesen a , y onseaalaun a ochenta estados de hondura, y asi a este modo es de las otras vetas y minas de aquel cerro.

     

    099l037    Para remedio de esta gran profundidad de minas se inventaron los socavones. que llaman, que son unas cuevas que van hechas por bajo desde un lado del cerro, atravesandole has llegar a las vetas. Porque se ha de saber, que las vetas, aunque corren norte sur, como esta dicho; pero esto es bajando desde la cumbre hasta la falda y asiento del cerro segun se cree, que seran segun conjetura de algunos, mas de mil y doscientos estados. Y a esta cuenta, aunque las minas van tan hondas, les falta otro seis tanto hasta su raiz y fondo, que segun quieren decir, ha de ser riquisimo, como tronco y manantial de todas las vetas. Aunque hasta agora antes se ha mostrado lo contrario por la experiencia, que mientras mas alta ha estado la vela, ha sido mas riea, y como va ba jando en hondo, va siendo su metal mas pobre; pero en fin, para labrar las minas con menos costa, y trabajo y riesgo, inventaron los socavones, por los cuales se entra y sale a paso llano. Tienen de ancho ocho pies, y de alto mas de un estado. Cierranse con sus pueras, sacanse por ellos los metales con mucha facilidadi, y pagase al dueno del socavon el quinto de todo el metal que por ol se saca.

     

    099r013    Hay hechos ya nueve socavones, y otros se estan haciendo. Un socavon, que llaman del Venino, que va a la veta Rica, se labr-ao en veintinueve anos, comenzandose el ano mil quinientos cincuenta y seis, que fueron once despues de descubrirse aquellas minas, y acabandose el ano de ochenta y cinco en once de abril. Estesocavon alcanzo a la veta Rica en treinta y cinco estados de hueco hasta su fondo, y hay desde donde se junto con la veta hasta lo alto de la mina otros ciento trein a y cinco estados, que por todo este profundo bajaban a labrar aquellas minas. Tiene todo el socavon, desde la boca hasta la veta, que llaman el crucero, doscientas ya cincuenta varas, las cuales tardaron en labrarse los veinte y nueve anos que esta dicho, para que se vea lo que trabajan los hombres por ir a buscar la plata a las entranas del profundo.

     

    099r035    Con todo eso, trabajan alla dentro, donde es perpetua obscuridad, sin saber poco ni mucho cuando es dia, ni cuando es noche. Y como son lugares que nunca los visita el sol, no solo hay perpetuas tinieblas, mas tambien mucho frio, y un aire muy grueso, y ajeno de la naturaleza humana; y asi sucede marearse los que alla entran de nuevo, como a mi me acaecio, sintiendo bascas y congoja de estomago. Trabajan con velas siempre los que labran repartiendo el trabajo, de suerte que unos labran de dia, y descansan de noche, y otros al reves les suceden. El metal es duro comunmente, y sacanlo a golpes de barreta quebrantandole, que es quebrar un pedernal. Despues lo suben a cuestas por unas escaleras hechizas de tres ramales de cuero de vaca retorcido, como gruesas maromas, y de un ramal a otro puestos palos como escalones, de manera que puede subir un hombre, y bajar otro juntamente.

     

    100l004    Tienen estas escalas de largo diez estados, y al fin de ellas esta otra escala del mismo largo, que comienza de un relej, o poyo, donde hay hechos de madera unos descansos a manera de andamios, porque son muchas las escalas que se suben. Saca un hombre carga de dos arrobas atada la manta a los pechos, y el metal que va en ellas a la espalda: suben de tres en tres. El delantero lleva una vela atada al dedo pulgar para que vean, porque, como esta dicho, ninguna luz hay del cielo, y vanse asiendo con ambas manos; y asi suben tan grande espacio, que como ya dije, pasa muchas veces de ciento cincuenta estados; cosa horrible, y que en pensalla aun pone grima; tanto es el amor del dinero, por cuya recuesta se hace y padece tanto

     

    100l023    No sin razon exclama Plinio tratando de est (1): Entramos hasta las entranas de la tierra, y hasta alla en el lugar de los condenados buscamos las riquezas. Y despues en el mismo libro (2): Obras son mas que de gigantes las que hacen los que sacan los metales, haciendo agujeros y callejones en lo profundo, por tan grande trecho barrenando los montes a luz de candelas, donde todo el espacio cio de noche y dia es igual, y en muchos meses no se ve el dia, donde acaece caerse las paredes de la mina subitamente y matar de golpe a los mineros. Y poco despues anade: Hieren la dura pena con almadanas que tienen ciento cincuenta libras de hierro: sacan los metales a cuestas trabajando de noche y de dia, y unos entregan la carga a otros, y todo a oscuras, pues solo los ultimos ven la Con cunos de hierro y con almadanas rompen las penas y pedernales, por recios y duros que sean; porque en fin es mas recia y mas dura la hambre del dinero.

     

    100l048    Esto es de Plinio, que aunque habla come historiador de entonces, mas parce profela de ahora. Y no es menos lo que Focio de Agatarchides refiere, del trabajo inmenso que pasaban los que llamaban crisios en sacar y beneficiar el oro, porque siempre, come el sobredicho autor dice, el oro y plata causan tanto trabajo al haberse, cuanto dan de contento al tenerse.

     

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