La Narco Región VRAEM una amenaza a Cusco y al país

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Quieren una “zona liberada” para el narcotráfico, el militarismo corrupto y los rezagos del senderismo

La Narco Región VRAEM una amenaza a Cusco y al país

El nuevo componente del trío mafioso son los narco congresistas, narco alcaldes, narco regidores, narco periodistas, que se han convertido en la caja de resonancia de la narco región. No es sólo un problema del Cusco, está en juego la propia existencia del Estado Peruano.
En el país y en naciones vecinas como Colombia las llamadas “zonas liberadas”, son hechos permanentes y recurrentes, expresan la crisis del estado que es incapaz de gobernar extensos territorios y poblaciones, que reflejan la incapacidad del modelo neoliberal y centralista, renunciando a políticas sociales y económicas, dejando vacíos de poder, que son aprovechados y controlados por grupos de narcotraficantes, cúpulas militaristas y junto a ellos los rezagos del terrorismo.
En los años ochenta y noventa eran funcionales y reales, las zonas liberadas controladas por el senderismo en alianza con el narcotráfico, en el que la economía del narco dominaba y gestionaba la economía dolarizada, en cuyas tareas el senderismo hacía funciones políticas y aseguramiento represivo contra las poblaciones y defensivas frente a las fuerzas policiales y militares.
Toda la zona de alto Huallaga, Pichinaki, entre otros, eran realidades fácticas donde operaban: laboratorios de PBC, acopiamiento de insumos, aeropuertos clandestinos, pago de cupos, siembra de hojas de coca, comercio informal de carros y motocicletas, trabajo informal de mochileros de pasta de una zona hacia otra, banca informal de millones de dólares que llegaban a las casas de cambio informal en Lima y otras ciudades del país, generando lavado de dinero y el surgimiento de una economía sumergida proveniente de la coca.
Tanto era el poder que el propio asesor de Fujimori don Vladimiro Montesinos y muchos de sus generales y militares corruptos, gestionaban y negociaban con estas zonas liberadas de narcotraficantes, como el Vaticano y otras familias; grupos que por otro lado tenían la protección de grupos terroristas del Comité Regional Huallaga de Sendero Luminoso; el narcotráfico, el senderismo, los militares corruptos, bajo el pretexto de las “zonas de emergencia” convivieron y prolongaron su existencia, para administrar millones de dólares provenientes del narco y la guerra sucia.
Pero el trío tenía la venía, el permiso y el padrinazgo de los poderes centrales, que bajo la norma de la lucha antiterrorista, justificaban diversas alianzas, donde los gobiernos regionales y gobiernos municipales eran oficinas sin poder y decisión para nada, incluso muchos de estas autoridades regionales y locales, terminaron como brazos auxiliares del poder.
Esta nueva experiencia más sofisticada, se vienen replicando en el VRAEM, con los mismos mecanismos y justificaciones; millones de soles y dólares que manejan autoridades militares, bajo el pretexto de combatir al narco terrorismo, sin embargo a diario vemos noticias y denuncias que jefes y unidades militares y policiales destacados al VRAEM se han convertido en los escuderos y transportistas del narcotráfico; para justificar y distraer sus “operativos” difunden maniobras senderistas para distraer la atención; tanta es la corrupción que ha terminado de controlar a las propias jefaturas senderistas, convirtiendo a los “Quispe” en mochileros de PBC y dependen logística y económicamente de los narcos.
En el VRAEM el trio de: narcos, jefes militares y policiales, senderistas; han logrado incorporar a la red del poder corrupto a congresistas y alcaldes municipales, profesionales y medios de comunicación, que defienden y justifican “políticamente” la existencia de estas zonas liberadas.

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